Acuicultura en Europa, parte del Crecimiento Azul

Europa lo tiene claro: si hay un plan de futuro para el planeta, este debe pasar por la sostenibilidad. ¿Te suena la Estrategia Europa 2020? Es el plan que la Unión Europea desarrolló en plena crisis mundial de 2008. Con horizonte 2020, la entidad marcó entre sus objetivos el empleo, la innovación o el mismo desarrollo sostenible. Sin olvidar que la UE es pionera en la defensa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la ONU.

Pero ¿cómo contribuye a ello, en este caso, el sector marino? Desde la Política Marítima Integrada surgió ‘Crecimiento azul’, una estrategia europea a largo plazo que pretende que sea posible ser sostenible desde y para el mar. Un cometido en el que la acuicultura juega un papel clave.

Acuicultura marina crecimiento azul

El potencial de la ‘economía azul’

El del Crecimiento azul es un proyecto que pretende apoyar el desarrollo sostenible de los sectores marino y marítimo. Además de la acuicultura, la estrategia de Crecimiento Azul también destaca el papel de otros sectores clave como: el turismo costero, la biotecnología marina y la energía. Y es que la Unión Europea es consciente del potencial que estos tienen desde un punto de vista económico. Porque ¿sabes a cuántas personas da empleo la denominada ‘economía azul’? Esta economía, que reconoce el valor de los mares y océanos en términos económicos, da trabajo a 5,4 millones de personas en Europa.

Es en este valor económico y social de los sectores del mar el que da sentido al Crecimiento Azul. Este proyecto no solo trata de defender la protección frente al impacto medioambiental de los recursos naturales del mar, sino de aprovechar su enorme valor en pro del crecimiento económico y social. Por supuesto, siempre con la sostenibilidad como base de este desarrollo.

Crecimiento azul: cómo ser sostenible para el mar y desde el mar

¿Qué puede ayudar a que el mar sea sostenible? Entre otras cosas, según el Crecimiento azul, primero hay que conocer mejor este medio. Este primer paso se daría con el objetivo de poder desarrollar después estrategias que sean acordes a las características de cada uno de los mares europeos.

Pero ¿cómo ayudar a que Europa sea más sostenible desde el mar siguiendo las directrices del Crecimiento azul? Optando por actividades específicas como la acuicultura. La razón principal es que su uso eficiente de los recursos naturales hace sostenible la producción de especies acuáticas.

Crecimiento azul Europa
Océanos crecimiento azul

UE y acuicultura, una relación prometedora en el marco del Crecimiento azul

Actualmente, el 20 % de la producción acuática total de Europa procede de la acuicultura. Datos que la convierten en parte del Crecimiento azul. Este sector, además, emplea directamente a 70.000 personas. No obstante, si vemos la contribución de la acuicultura europea a nivel mundial, el porcentaje se reduce hasta el 2,7%, siendo el tercer continente productor por detrás de Asia y América.

Si nos centramos ahora en la Unión Europea, en 2018 la cosecha de productos de acuicultura rozó los 1,4 millones de toneladas. Una producción que sin embargo es desigual si la miramos desde cada país. Mientras unos registran niveles de producción altos, en otros el volumen es insignificante. La acuicultura en España no solo tiene un nivel alto, sino que es el país de la UE con una mayor cosecha de acuicultura —25,5 % del total. En el segundo puesto se sitúa Francia, un lugar que ocupaba Reino Unido antes de abandonar la UE.

La acuicultura en el Crecimiento azul

55.000 kilómetros de costa en Europa dan para mucho. Esto explica que en la Unión Europea, la acuicultura marina se imponga a la acuicultura continental con un 79,5% del total de la producción. Este dato explica la idoneidad de la acuicultura para una estrategia como el Crecimiento Azul.

Sin embargo, aunque la acuicultura tiene ya su lugar en la UE, el Crecimiento azul busca exprimir su potencial. En los últimos dos años, el consumo de productos acuáticos en la UE ascendió hasta los 12,8 millones de toneladas. De ahí, la acuicultura europea supuso un 11% y la pesca extractiva realizada en aguas europeas un 15%. ¿Qué hay del 74 % restante? Corresponde a pescado y otros productos acuáticos importados de otros países extracomunitarios (y continentes) necesarios para abastecer una demanda muy superior a la oferta.

Es ahí donde entra el Crecimiento azul. Desde 2012, la Comisión Europea ha publicado directrices estratégicas, ha promovido la divulgación de la acuicultura y ha facilitado la cooperación entre los países de la UE. Todo con un objetivo: impulsar el sector acuícola y, además, apostar por productores comunitarios.

Viveros de acuicultura marina

Por suerte, el consumo de un producto tan saludable y beneficioso para la salud como el pescado no hace más que crecer en todo el mundo. Pero los recursos naturales cada vez son más escasos.  Una situación difícil de asumir teniendo en cuenta el aumento de población que se prevé alcance los 9.700 millones de personas en 2050. La acuicultura —y sus técnicas sostenibles—, por lo tanto, puede posicionarse como de las grandes opciones para hacer frente a la demanda de pescado. Y eso es algo que la Unión Europea tiene claro desde hace tiempo y por ello, sitúa la acuicultura dentro del marco del Crecimiento azul, como actividad prioritaria.

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