Acuicultura en Cataluña: un viaje por su gran tradición histórica

La acuicultura en Cataluña ha sido y es parte importante de la Acuicultura de España. Se caracteriza por una gran tradición histórica, por su relevante papel como pioneros en muchos aspectosHoy queremos que nos acompañes en un viaje de acercamiento para comprender el pasado, presente y futuro de la acuicultura catalana. ¡Comenzamos! 

La acuicultura en Cataluña: una larga historia 

Los catalanes siempre han sido grandes emprendedores. En 1901 importaron un sistema de cultivo de moluscos que ya funcionaba en varias regiones de Europa: las bateas. Las aguas del área de Tarragona fueron las primeras en acoger viveros flotantes de mejillones. De ahí se trasladan a Barcelona donde en 1909 viven su apogeo con 119 bateas. Aunque funcionarán durante años, finalmente concluyen que sus aguas no son las más productivas para este cultivo. Ya en la década de los 40, los empresarios catalanes tendrán mucho que ver con la consolidación de Galicia como principal productor de mejillón y potencia conservera. 

En los años 80 comienzan con cultivos en tierra de especies acuícolas marinas en la zona del Delta del Ebro. En la siguiente década, Cataluña fue pionera en cultivos de éxito con estructuras flotantes en mar abierto en zonas del bajo Ebro como L’Almetlla de Mar. También en los 90 arrancó un proyecto pionero a nivel mundial de cultivo de rodaballo en jaulas sumergidas en mar abierto: Cultivius. 

La investigación también forma parte del ADN de la acuicultura catalana. En 1997 nace la XRAq (Xarxa de Referència de Recerca i Desenvolupament i Innovació en Aqüicultura de la Generalitat de Catalunya). Se trata de un organismo cuyo principal objetivo es promover la investigación interdisciplinar y de calidad de la acuicultura catalana. Con ello se pretende favorecer el intercambio de conocimiento entre la investigación pública y el sector productivo. Se investigan todos los ámbitos del proceso, desde el bienestar animal, hasta la nutrición o la productividad de las especies. 

acuicultura en cataluña, larga historia

La acuicultura catalana en la actualidad 

Lubina  

Según el último informe de Apromar relativo a 2020, la principal especie de pez marino cultivada en la acuicultura catalana es la lubina. En 2012 la lubina alcanzó su récord de producción de la pasada década con 390 toneladas. La cría de especies acuícolas de mar en Cataluña ha ido decreciendo con los años. Su producción en 2020 se sitúa en 70 toneladas de lubina, un 0,1% de la producción total en España. 

acuicultura de lubina en cataluña

Moluscos 

Cataluña tiene relevancia en la producción de moluscos. Aunque el 97% de la producción de mejillón de acuicultura se centra en Galicia, Cataluña también cuenta con instalaciones para su producción, principalmente en el Delta del Ebro. En cuanto a ostra japonesa, la comunidad catalana es una de las seis que se encarga de su cultivo en nuestro país, junto con Galicia, la Comunidad Valenciana, Andalucía, Asturias y Cantabria. 

 

Esturión y trucha arcoíris 

Por otra parte, en Cataluña también se llevan a cabo actualmente cultivos de esturión de acuicultura  y trucha. En el citado informe de APROMAR, Cataluña se sitúa como la 3ª comunidad en producción de trucha arcoíris con 1.652 toneladas, el 12,3% del total de la producción total española. La acuicultura en Cataluña cuenta con dos centros para el cultivo de la trucha común localizados en Bagá y en El Pont de Suert, donde también se llevan a cabo actividades didácticas. En cuanto al esturión, en la localidad de Les (Valle de Arán) cuenta con instalaciones para su cría sostenible en aguas del Río Garona. El caviar de acuicultura resultante se comercializa desde hace unos años en el ámbito internacional. 

La acuicultura en España tiene en Cataluña dos zonas de costas bien diferenciadas. La primera desde Barcelona hasta Portbou (Gerona) y la segunda desde Barcelona hasta Les Cases d’Alcanar (Tarragona). Esta diferenciación se basa en criterios oceanográficos debido a las variaciones de temperatura marina y meteorología de ambas zonas. 

moluscos en acuicultura

El futuro de esta acuicultura: proyectos REMBE y TRITAMUC 

La apuesta de la Generalitat de Catalunya por la acuicultura es firme. Recientemente ha aprobado ayudas para dos grandes proyectos de investigación. Ambos tienen como objetivo impulsar la innovación en la acuicultura. El primero de ellos es REMBE y tiene como fin analizar los riesgos emergentes que se relacionan con la mortalidad de bivalvos en el Delta del Ebro. El segundo, TRITAMUC, desarrolla una innovadora herramienta no invasiva de monitorización del cultivo intensivo de trucha arcoíris. ¿Cómo lo hace? Mediante el análisis de bioindicadores del mucus epidérmico. 

La Generalitat también contempla planes para el fomento de otros aspectos relevantes de su acuicultura. Entre estos destacan la aplicación de nuevas tecnologías TIC, un impulso a la acuicultura ecológica, el fomento del turismo acuícola y de la acuicultura continental o el aprovechamiento de subproductos acuícolas. 

El IRTA, Instituto de Investigación y Tecnologías Agroalimentarias de la Generalitat, es también una referencia a nivel nacional y europeo. Desde su centro en Sant Carles de la Rapita (Tarragona) desarrollan un programa sobre acuicultura se ocupa de analizar todos los procesos del cultivo de especies nuevas y establecidas. 

Como vemos, la acuicultura en Cataluña tiene mucho que aportar a la nacional a todos los niveles. El futuro es prometedor y pronto se verán los resultados. 

acuicultura en cataluña

El sabor de su acuicultura 

Qué mejor forma de poner el broche final a este acercamiento a la acuicultura catalana que degustando una de sus recetas clásicas. La Lubina a la catalana es una propuesta sencilla que condensa todo el sabor de un producto de 10. Toma nota: 

INGREDIENTES 

1 lubina de 2 kg aprox.  

1 kg. de patatas (cortadas en rodajas y sin piel)  

4 tomates maduros 2 cebollas (cortadas en rodajas)  

2 dl. de aceite de oliva  

2 dl. de vino blanco  

2 dl. de caldo de pescado 

Pimienta negra en grano  

Laurel, tomillo y perejil 

ELABORACIÓN 

Limpiar la lubina y escamarla. A continuación, realizar tres o cuatro cortes en los lados, donde introduciremos las rodajas de limón.  

Con las patatas, se hace un lecho en el fondo de la bandeja del horno.  

Colocamos la lubina sobre patatas y sazonamos con sal y pimienta.  

Añadimos los tomates troceados, las cebollas cortadas a octavos, los dientes de ajos enteros, el laurel, el tomillo y el perejil, el aceite, el vino y el caldo.  

Metemos la bandeja en el horno precalentado a 200ºC unos 35 / 40 minutos. Iremos regando, durante la cocción, con su propio caldo.  

Servir de inmediato. 

¡Buen provecho! 

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Apromar

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